Tengo que admitir que te extraño más que nunca. Nunca suelen alcanzar las palabras para expresar la angustia que trae el recuerdo, la nostalgia y melancolía que acompañan los segundos, minutos y horas. Recorren juntos la ansiedad y la duda de si camino por tus pensamientos, al menos una vez al día. "Seguro" me digo con una falsa confianza que ni alcanzo a creer, tan solo para alimentar mi ego hasta la siguiente ocasión en que necesite consultar a la exterior si soy algo para vos.
Sigue pasando el tiempo, y tiempo voy perdiendo, quizá también te perdí a vos, y no es porque sí, mis acciones me trajeron al hoy, a escribir esto, porque siento que colapso, y por más que a veces lo exprese nunca logro decir y probablemente nunca pueda detallar exactamente la cantidad de sensaciones y emociones, experiencias y momentos, ya sean gratos o no los que mi entidad siente.
Aunque se que sabes que no lo escondí ante vos, quizá tan solo me mostré de la forma equivocada, nadie sabe lo que siento, nadie sabe cómo te pienso, no saben lo que por vos daría y dudo que haya forma de entenderlo. Diste tanto por mi, y yo fui tan malagradecido, tan descortés y maleducado. Y vos siempre tan contraria. Los opuestos se atraen, pero siento que solo intente repelerte para que los demás y vos supiesen que igual soy fuerte, que igual puedo estar sin vos, que me importas poco, que sos reemplazable, que puedo encontrar otra mejor, que es pasajero, que no somos pares y nunca deberíamos habernos cruzado.
El mensaje que siempre quise dar me hirió mas a mi mismo que a vos, y a vos te hice muchísimo mal. Sé que no me perdonas, yo tampoco me perdono, pero no escribo para hablar de mí, escribo para hablar de vos.
No creo haberlo visto todo, pero si creo haber visto un montón, vi culos grandes, tetas grandes, felaciones que pareciesen de otro mundo, sexo con chicas que pensé nunca me hablarían, borracho, lleno de cocaína, drogado, sobrio, odioso, por despecho, por infiel, por malo, por placer, por calentura, porque sí. De cualquier manera, cambiaría todo eso por saber que hiciste de tu día, por un rato de tu tiempo.
Me siento un cursi, nunca vas a leer esto, y escribo esto esperando que lo leas y me digas "Ian, idiota, te extraño también". Y se que no va a pasar, pero ¿Qué cambia? Muchas veces esperé tu mensaje a la mañana sabiendo que no iba a llegar, una vez más, una vez menos.
No estoy escribiendo tan a conciencia, dejo que los sentimientos corran por mis dedos y tipeen lo que les parezca correcto, intentando corregirme lo menos posible, mientras más crudo, mas cursi, mas empalagoso, mejor. Va a haber tiempo para avergonzarse después.
Necesito escribir esto porque hoy por primera vez admití que te pienso muchísimo, no se si es dimensionable, mis amigos no lo saben, mi familia tampoco, solo el analista, y cualquier persona que lea esto, ojalá sean pocas.
No voy a llorar, pero tampoco me voy a hacer el fuerte, no te voy a hablar, pero si me hablas no podría no responderte. No te odio, pero hay días que me gustaría no amarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario