Son las 06.38 del 3 de abril. Hay mucho silencio, seguimos en cuarentena y solo escucho el ruido de alguna moto ocasional. Eso necesitaba para escribir, aislamiento y silencio. En noticias quemadas te sigo extrañando, en parte escribo por eso. Creo que las miserias hacen al escritor, supongo que seguro seguís teniendo tu cuaderno de pensamientos privados, el cual odias mostrar, por nada en el mundo se lo enseñarías a alguien. Te estarías exponiendo demasiado, y si te expones te conocen, y si te conocen saben tus debilidades, y sabiendo tus debilidades es mas fácil herirte, y no querrías que te vuelvan a herir. Lo se.-
Yo también tengo mi cuaderno, te cuento. Lo tengo a la vista, bien a la vista para uno exponerme como el mejor, dos, que me pregunten de que trata y evitarlo, tratando de hacerme el interesante, el misterioso. Tres porque quizá algún día lo lees y te urge preguntarme algo. No importa, creo, volvamos a la idea.
Para querer.
Para querer hay que primero soportarme, soy muy malintencionado algunas veces, manejo unos muy altos niveles de insensibilidad, creo que lo heredé de Papá. Él no lo hace a propósito, quiero creer, puede ser el humano mas dulce del mundo, lo es con sus tres hijos. Tengo el privilegio de decir que lo vi llorar por mi. Recuerdo que yo también lloré cuando lo hice llorar. Pero no fue por verlo a él llorar, sino por mí mismo, sabía que estaba en problemas. No me molestaba generarle una angustia, ni a él ni a nadie, hoy en día tampoco me molesta. Sólo una persona puede hacerme llorar por mis acciones, a este punto ya sabemos quién es, pero no nos desviemos.
Además de mi poquísima empatía tengo un gran don para escarbar en los defectos de la gente, se que a mi Mamá no le gustaría leer lo que escribo en este momento pero si lo lees, Má te amo pero soy así y no quiero cambiar, no me interesa. Amo ver la cara de la gente mientras le hago notar lo imperfectos que son, disfruto ver su incomodidad, disfruto que quieran ofenderme por haberlos desencajado, adoro el saber que se sienten desnudos con ropa, no hay intimidad mas profunda que el pensamiento y yo tomo horas de mi vida en analizar cada palabra que oigo, cada movimiento que veo y cada sentimiento que percibo. Soy adicto, obsesivo de esto. Esta cualidad se puede usar para el bien, como algunos doctores de la psiquis o algún consejo,(No comparemos un consejo de amigo con un profesional por favor) o bien, para el mal, como me entretiene a mi hacerlo.
Otra de mis grandes cualidades es mi diversión por la autodestrucción, me percibo inteligente, hay gente que lo es más que yo, pero yo estoy satisfecho con mi capacidad intelectual, soy un bocafloja pero de forma superficial, mis palabras en la mayoría de los casos son tan sólo una pantalla. Me puede ir genial en lo que quiera que haga pero no importa que tan bien vaya, que tan orgulloso esté de mi labor, que quiero más, y al no poder conseguirlo rápidamente me frustro, y quisiese tirarlo todo por la borda. No me da ni el más mínimo miedo, carezco de remordimiento alguno al respecto, al final del día, es mi vida y yo decido sobre ella.
Para querer hay que tener piel, hay que ser dos en uno, hay que fundir pensamientos, acordar diferencias, dividir gastos, ahorrar peleas. Cuando una pareja se forma, surge vida dentro de ella. No hablo de una pareja simple. Hablo de un verdadero enamoramiento, de un cruce de almas, una coincidencia de sentimientos, una pertenencia destinada y al mismo tiempo oportuna. Quisiese creer que uno no se enamora más de dos veces en la vida, el tiempo que tenemos en el globo es corto como para exponerse tanto a tanta gente. Y aún así algunos nunca experimentan el verdadero amor, ese que te hace reir, llorar, odiar, amar, extrañar.
Para quererme hay que tener paciencia, hay que saber entender, usar eficazmente las palabras y medirlas. Cualquier paso en falso me da ventaja. Suena crudo pero me voy a aprovechar. Es a propósito y al mismo tiempo no, soy consciente de cómo soy, pero en el accionar me es muy difícil evitarlo, además, no quiero cambiar. Para quererme hay que ser real, detesto la mentira, la detesto por mas que haya mentido varias veces, todos mentimos, yo suelo mentir a quién quiero. En parte para sacar provecho, en parte para no perder. Raro no? Sacar provecho y no perder. Acá mi gran error, no se puede querer el pan y la torta, se elije, o el pan, o la torta. Creo que ya no me pasa más, pero estaría mintiendo si dijese que lo erradiqué, ya que hace mucho que no estoy en un vinculo estrecho de confianza con otro. Opté por quemar puentes, cerrar caminos, cortar ramas, como prefieran ponerle.
Para quererme hay que saber compartir la comida, odio a un egoísta. Lo mío es tuyo, y la cortesía no es lo mío, no pretendas que yo no quiera que sea viceversa. Se debe ser educado, yo soy malaprendido, no maleducado. Como Ricardo Centurión, pero sin la plata ni el fútbol, juego mal. Y de eso tampoco quiero hablar. Hay que vestir bien, si me muero no quiero tener mi remera de la maratón de pizzas puesta. Hay que oler bien, no salgo de mi casa sin perfume, te presto el mío si no tenés a mano.
Hay que besar, hay que abrazar, hay que hablar y tocar, hay que reír hasta que los abdominales duelan, hay que comer bien, hay que ser limpio y ordenado, tener objetivos, metas, sueños, aspiraciones. Hay que exponerse, abrirse, dejar ser. Dejarse querer.
Para quererme tenes que confiar en mí, darme la posibilidad de enmendar mis errores. Manejo niveles de dolor que me son imperceptibles al cuerpo, son mentales, y generan todos los conflictos previamente mencionados y muchos más que mi consciente prefiere ahora olvidar. Hay que entender que la historia es más larga de lo que recuerdo y más traumatizante de lo que me gustaría entender.
Para quererme hay que ser como fuiste. Qué mal entenderlo tan tarde, no?
viernes, 3 de abril de 2020
martes, 24 de marzo de 2020
jueves, 2 de enero de 2020
030120
¿Qué tengo para decir hoy? Lo ideal sería no repetirme.
Repienso en mi cabeza lo que escribo, necesito ideas nuevas, esta melancolía que trae el verano es muy opuesta a lo que siento en los inviernos. El verano te obliga a usar menos ropa, a absorber mas vitamina D, o como carajo se llame lo que da el sol, a ver amigos que están de vacaciones, a estar de vacaciones (No es mi caso, ¿Quién mierda quiere vacaciones?) y ilusionar a los demás con que sos feliz y toda la pelotudez. A eso sumale la forrada de las fiestas. Vamos por partes.
Empezamos el 8 de diciembre, es el día de la Virgen de La Concha de tu Madre. Que dicho sea de paso nada de "virgen" tiene. Y tenes que armar el puto arbolito, si tenes hijos chicos quizá es una actividad linda para ellos, algo que se comparte en familia, yo mismo tengo recuerdos de hacerlo siendo un nene muy bajito con anteojos muy feos, las paletas separadas y un muy mal temperamento. Pero era lindo, todos juntos armamos un arbolito. No importa, ya tengo 19 y soy rebelde así que me chupa bien la pija el árbol de mierda ese que se la pasa pajiándose en la caja del puto arbolito de navidad. Odio las fiestas, ¿Se nota? Sigamos.
24 de diciembre, esta no está tan mal, te regalan cosas, no me puedo quejar, comes rico, si queres tenes una excusa para hacerte bien mierda con alcohol o drogas (Un poco de marihuana acepto pero hasta ahí) total, Jesús tomaba vino, te pones re en pedo, llegas a niveles estratosfericos de alcohol en sangre, vomitas un ratito, escabias otro ratito y al otro dia te levantas con terrible resaca, te comes unos paracetamol, un alikal y recuperas tu estado de ser humano.
31 de diciembre. Notición, nada va a cambiar en tu puta vida porque pasamos del año 2019 del calendario gregoriano al año 2020 del calendario gregoriano, infeliz. Vendé tus mentiras de "Año Nuevo, Nuevo Yo" a tu prima, a tu hermana, a tu mama y tu abuela. Ian Hofman no cae en eso. Yo se que va a pasar y te lo voy a resumir. Cena, escabio, brindis, escabio al cubo, juntada, escabio x5. Se hicieron las 4 de la mañana y la verdad querés ponerla, miras el telefono y todas tus redes sociales para ver como todos fingen. Igual que vos campeón! Pera, falta. Seguís queriendo ponerla porque crees que vas a empezar el año mejor, como un verdadero rey che, vino, drogas, amigos, chicas. Estás equivocado. Ya llevas como 4 o 5 festejos de mierda de estos siendo terrible infeliz porque no sabes que queres de tu vida, ves como todos progresan menos vos, no sabes que estudiar ni en qué sos bueno. Sólo sabes que "En la vida hay que ser feliz" NO. IDIOTA. Cuestión tomaste mucho alcohol querías ponerla, miraste instagram le respondiste la historia a la wachita que te gusta y te respondió diciéndote "¿Dónde estás?" Leíste el mensaje y, vamos a decirlo simple y claro, se te paró tigre, pensaste en todas las posiciones del acto sexual, un morbo personal que nadie sabe y planeas hacer si se te da, y de paso te la imaginaste a ella comiendo helado con vos al otro día. Choca esos cinco.
Bueno no, te respondió, pensaste todo eso y bueno, extrañas a tu ex en realidad, le queres decir que la queres y la extrañas pero no sos tan boludo, a este punto preferís que se te haga un cáncer antes de hablarle a ese adefesio antipático al que hace diez minutos llorabas por ver.
Resumí la idea Ian.
Okey, vos sos un infeliz, yo también, y las fiestas son una poronga.
Por un genial 2020.
Repienso en mi cabeza lo que escribo, necesito ideas nuevas, esta melancolía que trae el verano es muy opuesta a lo que siento en los inviernos. El verano te obliga a usar menos ropa, a absorber mas vitamina D, o como carajo se llame lo que da el sol, a ver amigos que están de vacaciones, a estar de vacaciones (No es mi caso, ¿Quién mierda quiere vacaciones?) y ilusionar a los demás con que sos feliz y toda la pelotudez. A eso sumale la forrada de las fiestas. Vamos por partes.
Empezamos el 8 de diciembre, es el día de la Virgen de La Concha de tu Madre. Que dicho sea de paso nada de "virgen" tiene. Y tenes que armar el puto arbolito, si tenes hijos chicos quizá es una actividad linda para ellos, algo que se comparte en familia, yo mismo tengo recuerdos de hacerlo siendo un nene muy bajito con anteojos muy feos, las paletas separadas y un muy mal temperamento. Pero era lindo, todos juntos armamos un arbolito. No importa, ya tengo 19 y soy rebelde así que me chupa bien la pija el árbol de mierda ese que se la pasa pajiándose en la caja del puto arbolito de navidad. Odio las fiestas, ¿Se nota? Sigamos.
24 de diciembre, esta no está tan mal, te regalan cosas, no me puedo quejar, comes rico, si queres tenes una excusa para hacerte bien mierda con alcohol o drogas (Un poco de marihuana acepto pero hasta ahí) total, Jesús tomaba vino, te pones re en pedo, llegas a niveles estratosfericos de alcohol en sangre, vomitas un ratito, escabias otro ratito y al otro dia te levantas con terrible resaca, te comes unos paracetamol, un alikal y recuperas tu estado de ser humano.
31 de diciembre. Notición, nada va a cambiar en tu puta vida porque pasamos del año 2019 del calendario gregoriano al año 2020 del calendario gregoriano, infeliz. Vendé tus mentiras de "Año Nuevo, Nuevo Yo" a tu prima, a tu hermana, a tu mama y tu abuela. Ian Hofman no cae en eso. Yo se que va a pasar y te lo voy a resumir. Cena, escabio, brindis, escabio al cubo, juntada, escabio x5. Se hicieron las 4 de la mañana y la verdad querés ponerla, miras el telefono y todas tus redes sociales para ver como todos fingen. Igual que vos campeón! Pera, falta. Seguís queriendo ponerla porque crees que vas a empezar el año mejor, como un verdadero rey che, vino, drogas, amigos, chicas. Estás equivocado. Ya llevas como 4 o 5 festejos de mierda de estos siendo terrible infeliz porque no sabes que queres de tu vida, ves como todos progresan menos vos, no sabes que estudiar ni en qué sos bueno. Sólo sabes que "En la vida hay que ser feliz" NO. IDIOTA. Cuestión tomaste mucho alcohol querías ponerla, miraste instagram le respondiste la historia a la wachita que te gusta y te respondió diciéndote "¿Dónde estás?" Leíste el mensaje y, vamos a decirlo simple y claro, se te paró tigre, pensaste en todas las posiciones del acto sexual, un morbo personal que nadie sabe y planeas hacer si se te da, y de paso te la imaginaste a ella comiendo helado con vos al otro día. Choca esos cinco.
Bueno no, te respondió, pensaste todo eso y bueno, extrañas a tu ex en realidad, le queres decir que la queres y la extrañas pero no sos tan boludo, a este punto preferís que se te haga un cáncer antes de hablarle a ese adefesio antipático al que hace diez minutos llorabas por ver.
Resumí la idea Ian.
Okey, vos sos un infeliz, yo también, y las fiestas son una poronga.
Por un genial 2020.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)